PSICOLOGÍA/ Y tú, ¿entrenas la salud mental?




Vamos al gimnasio para trabajar intensamente nuestros músculos, para tonificar, definir, ganar masa muscular o infinidad de diversidad de objetivos. Pero la realidad es que no debemos olvidarnos de que no sólo estamos construyendo un cuerpo y es que, al mismo tiempo, estamos trabajando nuestra salud mental.

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No sólo se trata de llegar físicamente a nuestros objetivos, sean conseguir correr una maratón entera o ganar un campeonato de fitness, también debemos llegar con una buena salud mental. Debemos ser capaces de continuar corriendo cuando nuestras piernas quieren parar o evitar comer ese trozo de pizza justo antes de competir.

Hablamos de la fuerza mental para hacer referencia a la capacidad del deportista para centrarse, superar el fracaso, hacer frente a la presión y persistir en la adversidad. Esta caracteriza a deportistas con autoconfianza elevada y creencias fuertes que pueden controlar su resultado, normalmente no se ven afectados en situaciones de competición o adversidad.

Según Jones et al., (2007) esta característica de la personalidad se puede trabajar antes como, por ejemplo, estableciendo objetivos, durante, afrontando la presión, y después de las competiciones, aprendiendo a gestionar el fracaso.

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Unas de las técnicas más importantes son las estrategias atencionales, donde distinguimos entre dos tipos:

  • Estrategia atencional asociativa. Son esas donde tenemos un control de las funciones y sensaciones corporales, es decir, somos conscientes del ritmo cardíaco, respiratorio o tensión muscular. Estas son muy útiles para deportes de precisión.
  • Estrategia atencional disociativa. Implica desintonizarse del feedback fisiológico. Por ejemplo, cuando un corredor recibe señales de cansancio tendrá que ignorarlas para poder seguir adelante para reducir la fatiga y la monotonía.

Para poder entrenar estas estrategias y mejorar la atención y concentración durante la práctica deportiva se recomienda:

  • Establecer rutinas: el hecho de planificar los entrenos y la dieta hace que nos sea más sencillo seguir con lo pautado.
  • Centrarnos en el presente, es decir, no debemos machacarnos por los errores del pasado ni pensar en el futuro que aún no ha llegado, lo más importante es dar lo mejor de uno mismo en el momento presente, hecho que te acercará a tus objetivos.

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  • Utilizar palabras clave para momentos clave. Siempre hay situaciones que nos cuesta más gestionar pero a las que debemos hacer frente sí o sí. Por ejemplo, a un esquiador le será útil utilizar unas palabras determinadas cuando se encuentra en medio de unas curvas complicadas y deba mantener la atención y concentración.
  • Entrenar con factores distractores, por ejemplo, reproducir estímulos ambientales que podemos encontrar en la situación real de competición y que pueden ayudar a desconcentrarnos. Ningún jugador de básquet tirará un tiro libre en silencio y calma, por esto mismo, no le será útil practicar esta técnica cuando las condiciones sean así.

Así pues, tened en cuenta que no sólo se cultiva el cuerpo a través del deporte sino que nuestra salud mental también sufre un desgaste muy importante que, aunque no lo parezca, no es para nada menos importante que el desgaste físico.

Autoras: Carmina Llongueras @caarmiina y Esther Martín @chicaplim