PSICOLOGÍA/ La Vigorexia: Minoría Silenciosa

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La Vigorexia: Minoría Silenciosa

Cuando comentas a alguien que estás haciendo dieta o que vigilas lo que comes todos te responden de la misma manera: “¡pero si así estás muy bien!” o “¡Vigila no adelgaces más de lo que debes!”. Se olvidan de un pequeño detalle y es que, aunque la anorexia y la bulimia sean los enemigos más conocidos en este mundo, hay otros que dejamos pasar por alto y no son menos importantes.




Todos los trastornos relacionados con el cuerpo tienen una base común que es la distorsión de la percepción del propio cuerpo pero no todas provocan la misma percepción. Igual que en la anorexia y la bulimia, la vigorexia también tiene como objetivo eliminar la grasa corporal y afecta, mayormente, a hombres que, debido a los cánones de belleza de la sociedad se ven a si mismos débiles, delgados y sin masa muscular.

VIGOREXIA-Y-ANOREXIA

La vigorexia es un trastorno prácticamente invisible a los ojos de la gente pues sólo se relaciona con personas que están excesivamente fuertes y pasan muchas horas en el gimnasio pero también la sufren aquellos que, sin tener una masa muscular muy desarrollada, se desviven por ella. Este trastorno está relacionado con el trastorno obsesivo compulsivo porqué estos pacientes están ofuscados en sus imperfecciones, lo que conlleva la distorsión de la percepción de su cuerpo. Además, el hecho de obsesionarse con nuestro propio cuerpo y querer desarrollar mucha masa muscular puede conllevar, en muchos casos, al consumo de drogas y anabolizantes para estimular el crecimiento muscular.




A nivel psicológico acaba incidiendo en los diversos ámbitos de la vida como, por ejemplo, en el familiar y social. Dejan de asistir a comidas o salir con los amigos para no saltarse la dieta porqué les persigue el miedo de perder masa muscular. Además, también interfiere en el trabajo o la escuela pues la persona es incapaz de relajarse y nunca deja de preocuparse por lo que pensarán los demás.

Es muy difícil darse cuenta de que uno tiene un problema, aunque las personas más cercanas sean conscientes y lo noten, no siempre queremos escucharlos. Debemos ser conscientes que en el momento que nuestra alimentación no nos deja ser nosotros mismos es cuando debemos cambiar, tomarnos una pausa y valorar lo que nos rodea. Asimismo, es muy importante acudir a tratamiento psicológico, que nos ayudará a aceptarnos tal y como somos y a luchar contra nosotros mismos. Es mucho más fácil ignorar a nuestra consciencia y hacer caso a nuestra mente pero así no se construyen los triunfadores. De todos modos, lo que debe quedar escrito en nuestra mente es que  ningún cuerpo es sinónimo de éxito.

Carmina Llongueras y Esther Martín

Autoras @psycfits

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