CONSEJOS/ Entrenamiento con dolor ¿sí o no?




A menudo encontramos situaciones o momentos donde tenemos dolores y nos preguntamos si podemos o no entrenar. En este sentido solemos encontrar dos clases de personas: aquellas que quieren entrenar a pesar del dolor y aquellas que encuentran en el dolor la excusa perfecta para no hacer nada.

Si eres de la primera clase de personas tenemos que tener clara una cosa. Si un ejercicio duele no lo hagas. Y si es de la clase de dolor que cuando calientas se te pasa (o eso crees), tampoco. Hay una serie de premisas que tenemos que tener presentes para realizar ejercicios: Máximo rango de movimiento sin dolor. Repito. Sin dolor. Y como también defiende el gran Michael Boyle “que cómo máximo provoque agujetas en el músculo, no en la articulación”.

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Si eres de la clase de personas que encuentra razones para no moverse cuando hay una lesión, buenas noticias. ¡Tienes un gran aspecto de mejora por delante! Siempre y cuando no afectemos negativamente a esa lesión debemos esforzarnos en encontrar la manera para movernos y continuar dándole a nuestro cuerpo la ración adecuada de ejercicio físico.

Por ejemplo, si te has lesionado el tobillo, ¿qué te impide trabajar el tren superior? Obviamente, lo que tendremos que hacer es encontrar ejercicios donde aquella zona lesionada no empeore pero eso no significa que no podemos hacer otras cosas.

Es importante estar siempre activo. Sin movimiento hay atrofia, habrá un aumento de peso y mayor riesgo de obesidad, incitaremos la aparición de más lesiones musculares y articulares, además de que nuestro estado de ánimo tenderá a empeorar.

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Conclusión. Toma las decisiones correctas, las que te hagas ser y sentir mejor. Pregunta a profesionales cualificados para que te guíen y resuelvan todas tus necesidades. Dale a tu cuerpo lo que se merece.




Autor: Alejandro L. López (@allphysicaloptimization)